Friday, April 27, 2007

PAIS DE NIEVE

...Solo una estacion de ferrocarril que la nieve no tardara en sepultar...De modo que aqui es donde va trabajar el hermano de esa muchacha llamada Yoko...Asi pensaba Shimamura,cuyo interes por la joven se acrecento subitamente.Sin darse cuenta de ello,habia pensado en la muchacha como tal,es decir,como dando por sentado que era soltera.Sin duda ello se debia a que habia en ella algo que decia a las claras que no estaba casada.Pero el caso es que la muchacha viajaba en compañia de un hombre,y Shimamura no disponia,evidentemente,de medio alguno para saber con seguridad quien podia ser aquel hombre.A primera vista,la pareja se comportaba como un matrimonio.Sin embargo,el hombre parecia gravemente enfermo,y es sabido que la enfermedad produce siempre el efecto de estrechar las relaciones entre un hombre y una mujer.Una muchacha que cuida maternalmente a un hombre mayor que ella,produce siempre la impresion de ser su esposa,al menos a primera vista.Si,asi es,en cualquier circusntancia.Y cuanto mas delicados sean los cuidados que precise el estado del enfermo,mas fatalmente la pareja parecera un matrimonio.
Tomando como base el sentimiento general que le proporcionaban las apariencias,Shimamura prefirio,pues,pensar en la muchacha que le interesaba,independiente del hombre.Y aquel sentimiento,desde que habia empezado a fijar su atencion en la joven,se habia cargado poderosamente de impresiones personales,y de reacciones subjetivas muy marcadas y un tanto extravagantes.
Ello se habia producido tres horas antes,cuando Shimamura,presa del aburrimiento,se dedicaba a considerar distraidamente la palma de su mano izquierda,moviendo los dedos,y pensando al mismo tiempo que casi podia decirse que solo aquella mano,la caricia de los dedos de aquella mano,habian conservado un recuerdo sensible y vivido,un recuerdo calido y carnal de la mujer con la que iba a reunirse,Porque la mujer en si se desvanecia en su memoria a medida que el intentaba recordarla,sin dejar tras de si nada a lo cual aferrarse,nada que retener.
En todo su ser,unicamente aquella mano izquierda,con el recuerdo limpido,casi actual,de su contacto,parecia permitir a Shimamura el retorno al pasado.Impresionado al sentir subitamente aquel calor viviente bajo su mano,turbado casi por la extraña realidad de aquella presencia y,posiblemente,un tanto seducido por la misma,Shimamura se habia llevado la mano al rostro.
Con el indice extendido,habia dibujado luego un trazo rapido en el cristal empañado de la ventanilla,en el cual vio aparecer y flotar ante el un ojo femenino.
La sorpresa fue tal que estuvo a punto de gritar.Pero aquello no era man que un ensueño dentro de su ensueño y,recobrando la serenidad,el viajero constato que se trataba,en realidad,de la imagen de la muchacha que ocupaba el asiento del otro lado del pasillo,reflejada en el cristal.Fuera,reinaba la oscuridad,y se habian encendido las luces del interior del tren;por esto los cristales de las ventanillas actuaban a modo de espejos.
El vaho que empañaba el cristal le habia impedido hasta aquel momento gozar de aquel fenomeno,que se le habia revelado bruscamente al dibujar aquel trazo en el vidrio.
Por si solo,el ojo que Shimamura veia revestia una extraña belleza;pero,fingiendo aburrimiento,el hombre acerco la cara al cristal como para mirar el paisaje nocturno,y limpio de vaho la ventanilla empada.
La muchacha se hallaba inclinada hacia adelante,observando con atencion al viajero que se sentaba frente a ella.Por la tension que el reflejo revelaba en ella,a la altura de los hombros,Shimamura comprendio que era la misma intensidad de su atencion la que prestaba fijeza a aquel ojo y ponia en la mirada de la muchacha aquel resplandor de dureza feroz,con aquellos parpados inmoviles,petrificados.


extraido de:"PAIS DE NIEVE",("YUKIGUNI"),novela de Yasunari Kawabata